Cuanto más abierto es un país europeo a la inmigración masiva musulmana, más peligroso es para las mujeres.


Suecia tiene una de las tasas más altas de ataques sexuales en Europa. Con 120.79 agresiones sexuales violentas por cada 100.000 personas y 56 violaciones por cada 100.000 habitantes, este país de gobierno socialista tiene la segunda tasa más alta de violencia sexual en Europa.

¿Qué hace a Suecia tan excepcionalmente peligrosa para las mujeres? Su feminismo militante está incrustado en su cultura política y su sistema educativo. En Suecia, país que se jacta de una "política exterior feminista", el 61% de los suecos afirmaba en una encuesta sentirse feminista. Los suecos son los más propensos a creer que es bueno que los hombres lloren. Solo el 11% cree que las mujeres deben cuidar el hogar y solo el 10% cree que el hombre debe mantener a la familia con su trabajo.

Desde el Partido Socialista  incluso se exigió que los hombres orinasen sentados.

Y luego están los checos: solo el 13% se identifican como feministas y el 77% piensa que el lugar de una mujer está en el hogar, sin embargo, la tasa de agresión sexual es de 7,79 por 100.000 habitantes, una pequeña fracción de la Suecia feminista.

Si los problemas reales fueran el feminismo y la masculinidad tóxica, si se necesitase un adoctrinamiento educativo suficiente sobre los males de la masculinidad para "enseñar a los hombres a no violar", las mujeres deberían estar más seguras en Suecia.

Entonces, ¿qué ha salido mal?

Vamos a la vecina Finlandia.

Finlandia tiene un tercio de la tasa de violación de Suecia y una cuarta parte de sus índices de agresión sexual. Sus números son aún mucho más altos que la mayoría de Europa, pero no están cerca de los de Suecia.

¿Qué podría explicar la diferencia?

Finlandia también es bastante feminista, pero la proporción musulmana de su población es solo un tercio de la de Suecia. Finlandia tiene un tercio de la proporción de población musulmana de Suecia y un tercio de su tasa de violación.

Suecia tiene la segunda tasa de inmigración musulmana más alta de Europa y la segunda tasa de agresión sexual más alta de Europa. Sería de tontos creer que esto es solo una coincidencia.

Veamos Irlanda y el Reino Unido. El Reino Unido supera incluso a Suecia en las estadísticas de violaciones y asalto sexual en Europa. Con 130.96 por 100,000 habitantes agresiones sexuales y 50.68 por 100,000 por violaciones, el Reino Unido es el lugar más peligroso para las mujeres en Europa. Un análisis afirma que 1 de cada 5 mujeres será agredida sexualmente y que el 3.1% de las mujeres fueron agredidas en el último año.

Pero entonces, ¿por qué los números en Irlanda, un país tan cercano, parecen tan sorprendentemente diferentes? Al igual que Finlandia, las cifras de Irlanda son altas, pero no tan altas como las del Reino Unido.

Las tasas de agresión sexual y violación en el Reino Unido son aproximadamente cuatro veces más altas que las de Irlanda. Los porcentajes de población musulmana -6.3% contra 1.4%- son una proporción casi perfecta en relación a las violaciones.

Londres, con su gran diversidad , tiene la tasa de violación más alta del Reino Unido.

Finlandia fue hace tiempo parte de Suecia. Irlanda fue parte del Reino Unido. A diferencia de la comparación entre países lejanos, donde las diferencias pueden ser explicadas por una gran variedad de factores, Finlandia e Irlanda sirven como una especie de grupo de control que mide el impacto de la inmigración en Europa.

Bélgica, que alberga las capitales de la Unión Europea y del terrorismo islámico, ocupa el tercer lugar. Con 65.92 agresiones sexuales y 25.50 violaciones por cada 100,000, las mujeres no están seguras en la capital de la UE. Mientras tanto, Hungría, el país que ocupa todos los titulares por sus enfrentamientos con la UE por la admisión de inmigrantes musulmanes, tiene una tasa de agresión sexual del 2,45 y una tasa de violación de 3,82.

Bélgica tiene la tercera tasa más alta de población musulmana y la tercera tasa de violencia sexual.

Bruselas tiene mil programas y regulaciones que empujan al feminismo. Hungría tiene un muro. La lección de Suecia y Bruselas es que si quieres detener las violaciones, el feminismo profesional no funciona, los muros sí lo hacen.

Serbia tiene una de las tasas de agresión sexual más bajas de Europa, un 0,86. Y Francia tiene uno de los más altos, un 8,8. Los países de Europa del Este, generalmente no conocidos por su feminismo militante, tienen tasas muy bajas, mientras que los países de Europa Occidental más "progresistas" sufren tasas muy altas.

Los Países Bajos tienen la cuarta tasa más alta de agresión sexual en Europa y la cuarta tasa más alta de población musulmana no autóctona. Alemania tiene la sexta tasa de asalto más alta y la sexta tasa de población musulmana más alta.

Hay países europeos con bajas tasas de población musulmana, pero altas tasas de agresión sexual. Portugal, Finlandia y Letonia por ejemplo. Pero no hay un país europeo que tenga una gran población de inmigrantes musulmanes y una baja tasa de violencia sexual. Todos los países con tasas altas de inmigrantes musulmanes están en números rojos.

Las diferencias a veces son sorprendentes cuando se miden vecinos culturalmente diferentes.

Alemania está al lado de Polonia. Las agresiones sexuales en Alemania llegan a 33.55 mientras en Polonia solo llegan al 1.40. Los musulmanes representan el 6.1% de Alemania y menos del 0.1% de Polonia.

Las estadísticas sugieren que el factor clave no es necesariamente una gran población musulmana, sino una gran población de inmigrantes musulmanes. Bulgaria tiene una población musulmana considerable que ha estado viviendo allí durante mucho tiempo. Y sus tasas de violencia sexual son bastante bajas.

Los países europeos con poblaciones musulmanas antiguas no parecen tener grandes índices de agresión sexual. Son los países que han admitido a un gran número de inmigrantes musulmanes los que están sufriendo el problema.

Las doctrinas islámicas y las costumbres culturales árabes que permiten, explícita o implícitamente, el asalto sexual de mujeres no musulmanas que no están vestidas adecuadamente o que caminan sin la compañía de un pariente varón, son peligrosísimas. Los violadores musulmanes en Europa y Australia han citado sus creencias y su cultura en su defensa.

Suecia tiene la segunda tasa más alta de población musulmana no autóctona en Europa y la segunda tasa más alta de agresión sexual en Europa. Bélgica tiene la tercera tasa más alta de población musulmana y la tercera tasa de violencia sexual más alta. Los Países Bajos tienen la cuarta tasa más alta de agresión sexual en Europa y la cuarta tasa más alta de población musulmana. Alemania tiene la sexta tasa de asalto sexual más alta y la sexta tasa de población musulmana más alta. ¿Son todos estos números simplemente una coincidencia aleatoria?

Las políticas de gobiernos feministas no detienen la violencia sexual. No cuando los mismos gobiernos feministas abren las fronteras a la inmigración masiva desde países donde las mujeres no tienen derechos legales o culturales.

Cuanto más abierto es un país europeo a la inmigración masiva musulmana, más peligroso es para las mujeres.

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